CASO ALGECIRAS.

Algeciras se considera el inicio del Corredor Mediterráneo, aunque en la actualidad está conectado con estructuras obsoletas. A pesar de su importante industria química y metalúrgica y tener el primer puerto del Mediterráneo en tráfico de mercancías, Algeciras sigue desconectada de Europa en Ancho Internacional.

Pero también está desconectada del resto de Andalucía, por ejemplo en el subtramo más problemático como el de Algeciras-Bobadilla existe una vía única de Ancho Ibérico sin electrificar cuyo trazado solo permite velocidades lentas y gran dificultad para el transporte de mercancías. Además, sigue sin actividad el estudio de la línea por la costa Almería-Málaga-Algeciras, y está pendiente una estación intermodal en Málaga.

CASO ALMERÍA. (La Isla de Almería)

Esta provincia de Andalucía está casi aislada por ferrocarril, sólo tiene 68 kilómetros operativos de vías en su territorio, a Madrid se tarda 7 horas y a Barcelona 13 horas. Almería es un gran foco de creación de riqueza, la huerta de Europa, la tierra de la agricultura intensiva y del mármol, y está a la cabeza en exportaciones de alimentos en Andalucía, ya que vende al exterior el 80% de su producción. Cada día salen más de 1.200 camiones para Europa, lo que correspondería a 40 trenes circulando.

Las conexiones directas con Málaga o con Murcia sólo se pueden realizar por carretera, ya que no existen vías férreas. Con Granada sí existe conexión antigua con tren, y que sirve para viajar a Sevilla, Madrid o Barcelona. En la actualidad no se ha puesto en marcha ningún sistema de desplazamiento organizado de hortalizas al centro de Europa.

CASO VALENCIA.

En la actualidad existe un intenso tráfico de pasajeros de salida de Valencia hacia el Norte, especialmente a Barcelona, utilizando una vía de ancho ibérico con un velocidad media. Sin embargo hacia el Sur, el tráfico es muy raquítico, ya que las comunicaciones vía ferrocarril son antiguas y obsoletas.

Valencia puede ser un eje fundamental para reducir los tiempos de viaje y aumentar la frecuencia entre las principales ciudades del Sur de España y Europa. Una conexión rápida por la Comunidad Valencia permitirá que los principales núcleos urbanos de la costa mediterránea, puedan incrementar el negocio del sector turístico del Arco Mediterráneo, incrementar las exportaciones españolas de frutas y verduras, y al mismo tiempo atraer nuevas inversiones.