La construcción del corredor mediterráneo produce en la actualidad, y también en el futuro, un gran cambio en las comunicaciones de personas y mercancías en España. Cuando esté finalizado será un conjunto de líneas ferroviarias en el sur-este de España para el transporte de pasajeros y mercancías, pasando por las CCAA de Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía. Además conectará con Francia y el centro de Europa.

En Murcia se apoya el desarrollo del Corredor Mediterráneo por parte de los Ayuntamientos de la zona y otros representantes ciudadanos, y se indica que el proyecto de trazado de la línea Murcia- Almería será beneficioso para ambas regiones. También se ha destacado las modificaciones planteadas realizadas por razones exclusivamente técnicas en favor, siempre, del interés general del proyecto.

Adif indica que las mejoras que proporciona el nuevo trazado, que integra los usos de cercanías y mercancías en la línea de alta velocidad, consisten en una una reducción de los tiempos del trayecto de Cercanías entre Lorca y Murcia, mayor seguridad en las estaciones de la línea, una mayor fiabilidad para los usuarios del tren.

El trazado aprovecha la estructura de cruce con la autopista A-7, que está preparada para doble vía y reduce tanto posibles incidencias al tráfico viario como la inversión económica. Es decir, permitirá optimizar las velocidades de trayecto, lo que se traducirá en mejoras para el servicio de cercanías. El trayecto entre Murcia y Lorca se reducirá en un 25% y se tardará 45 minutos entre las dos ciudades.

También se renovará todo el material rodante al tener que adaptarlo a la electrificación.

Por otro lado, Adif inicia las obras del tramo L’Arboç-El Vendrell para el Corredor Mediterráneo, con un ancho internacional y con una colocación de más de 20.000 traviesas en una de las dos vías generales del trayecto de forma previa a la colocación del tercer carril. Esta obras producirán en los próximos meses retrasos en los desplazamientos de los trenes. También se implementarán limitaciones temporales de velocidad para garantizar la seguridad de la obra ferroviaria.

Otra novedad colateral al corredor mediterráneo son los 77 kilómetros de vías abandonadas, y unas naves con casi 20.000 metros cuadrados construidas por Adif en Antequera, que pueden servir para la base de operaciones del gigante Hyperloop One en España. En la actualidad es una infraestructura abandonada que ahora podría ser utilizada para el aterrizaje de Hyperloop.

Fomento explora con Virgin traer a España su tren supe-rápido Hyperloop. La idea de crear el primer centro de pruebas de Hyperloop One fuera de Estados Unidos no es sólo un proyecto español y hay más países tratando de atraer la inversión a su territorio. Ahí España cuenta con la ventaja de su experiencia en la Alta Velocidad. No sólo interesa la inversión, también el empleo que generará.